sábado, 9 de agosto de 2014

He vomitado al amor.

¿Sabes? Sigo metiéndome las monedas en el bolsillo trasero de los vaqueros, sigo leyendo libros tumbada en la cama, todavía no he aprendido a pintarme las uñas sin salirme, sigo comprando el pan a primera hora del día, y tampoco he dejado de hacer pulseras.Pero ya no nos dibujo, ni nos planeo viajes a azoteas, ni noches salvajes, ni mañanas de bestias calmadas.
Por fin me duele la garganta y no es por gritar tu nombre (ya tocaba).
Tus canciones ya no me descarrilan el corazón como hacían antes, ahora se queda todo en su sitio, vibrando impasible pero con mucho ritmo. Aún las escucho a oscuras aunque hayan dejado de iluminar.
Toda borrachera de amor la he vomitado en cuatro libretas de una línea, tapa dura, tamaño folio, colores verde, rojo, azul y negro. Sí, negro, como era el futuro antes de sobrevivir a ti.
Ahora tengo el corazón mas rock and roll que nunca, aunque ya no quieras escucharlo latir.
De nuevo las noches vuelven a darme calor, los calcetines le hacen un amor precioso al recorrido entre mis talones y mis rodillas, y las sábanas me besan las costillas y me acarician envolviéndose en mis clavículas.
Ahora sujeto una taza de café caliente que prefiero compartir con las mangas de mi sudadera antes que contigo.
Ahora tengo poesía ardiendo en la cama... 
Ya no eres café, ya puedo dormir...

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