sábado, 9 de agosto de 2014

He vomitado al amor.

¿Sabes? Sigo metiéndome las monedas en el bolsillo trasero de los vaqueros, sigo leyendo libros tumbada en la cama, todavía no he aprendido a pintarme las uñas sin salirme, sigo comprando el pan a primera hora del día, y tampoco he dejado de hacer pulseras.Pero ya no nos dibujo, ni nos planeo viajes a azoteas, ni noches salvajes, ni mañanas de bestias calmadas.
Por fin me duele la garganta y no es por gritar tu nombre (ya tocaba).
Tus canciones ya no me descarrilan el corazón como hacían antes, ahora se queda todo en su sitio, vibrando impasible pero con mucho ritmo. Aún las escucho a oscuras aunque hayan dejado de iluminar.
Toda borrachera de amor la he vomitado en cuatro libretas de una línea, tapa dura, tamaño folio, colores verde, rojo, azul y negro. Sí, negro, como era el futuro antes de sobrevivir a ti.
Ahora tengo el corazón mas rock and roll que nunca, aunque ya no quieras escucharlo latir.
De nuevo las noches vuelven a darme calor, los calcetines le hacen un amor precioso al recorrido entre mis talones y mis rodillas, y las sábanas me besan las costillas y me acarician envolviéndose en mis clavículas.
Ahora sujeto una taza de café caliente que prefiero compartir con las mangas de mi sudadera antes que contigo.
Ahora tengo poesía ardiendo en la cama... 
Ya no eres café, ya puedo dormir...

martes, 17 de junio de 2014

Así

Imagínate que pierdes las gafas en mitad de una multitud.
Que ves a todo el mundo cantar una canción que tú no conoces.
Que se te borran todos los mensajes poco a poco.
Que al azar te dejan en una parte que no conoces Jaén y le cambian el sentido a todas las líneas de bus.
Que tus canciones favoritas empiezan a sonarte desconocidas.
Que te leen tus poemas, y no entiendes de quién hablan.
Que te sueltan en mitad de otra vida con los ojos vendados y un mapa de mentiras.
Que tus amigos, de repente, no saben ni oírte ni entenderte.
Que un día te despiertas, y se te han desordenado todas las fotos.
Que miras al espejo, y no reconoces lo que ves...

Así me siento yo, desde que tú no me miras...

viernes, 6 de junio de 2014

Sonríe(me)

Ven, mira lo que traigo aquí.
Es un escrito como tantos, que en realidad no dicen nada, pero que de algún modo cuenta todo lo que llevas dentro, todo lo que tienes ahí atrapado y que casi no te deja respirar cuando las fuerzas se quedan en alguna otra parte.
Mira, yo no tengo ni idea de escribir, y mucho menos soy alguien para juzgarte, pero creo que no deberías llorar más, porque no te lo mereces. Porque hace ya tanto tiempo que juegas a sonreír en otras bocas que has olvidado como era tu propia risa.
Deberías olvidarte de hacerles sonreír a los demás y empezar a darte cuenta, de que el resto, solo sonreirá si tú lo haces.
Y claro que las cosas podrían ir mejor, claro que podría haber más amor. Que yo te entiendo, yo también me he equivocado, y aquí sigo, sé lo que es estar jodida porque no eres el motivo de su palpitar.
Yo también tengo amigos que parecen cuento, mi amigo Manu sin ir más lejos, con su pequeña Laura, no sabes como habla de ella...,consigue traer la primavera aunque el cierzo nos esté congelando, y claro que les tengo envidia… Cómo no tenerla si parecen el reflejo de todo espejo de la historia que nos enseñan cuando somos pequeños.
También sé que es buscar abrazos en personas que sabes que no los darán tan bien como quien pagarías por quien te los diese.
Y sé lo que es buscar una mano que entrelazar, cuando en esta ciudad el viento hace bajar los termómetros al bajo cero.
Que yo te entiendo, y creo que sabría descifrar, sin conocerte, esos ojitos de pena que traes algunas mañanas.
¿Sabes? Creo que deberías cerrar los ojos y ponerte tu canción, porque nadie baila como tú tu canción favorita. Al fin y al cabo, ¿para qué existen las canciones si no es para creer que fueron escritas para nosotras?
Entiende que la vida es muy, pero que muy, puta. Pero que a veces incluso ella se siente sola.
Así que levántate y comprende que no somos el animal que tropezamos dos veces con la misma piedra, somos el animal que nos enamoramos de esa puta jodida piedra. Y por eso todo.

Que no te mereces tanto daño, así que levántate y sonríe, escúchame, sonríe, porque aunque este escrito no haya servido para nada, necesito tu sonrisa para escribir, o al menos intentarlo… En el siguiente poema.

sábado, 10 de mayo de 2014

Aquí os dejo un relato que hice para la clase de lengua :)

Cielo, se ha roto el reloj del salón. Ni rastro queda de las notas que me dejabas en la mesilla por las mañanas, que decían "Pequeña, he ido a comprar el desayuno. Posdata: No te preocupes, a comprar tabaco ya iremos juntos.".
Las paredes de esta casa,  echan de menos nuestras peleas por el mando los viernes por la noche, cuando no nos apetece salir... Ya apenas encuentro películas con las que gritar, como solíamos hacer nosotros, que nuestra vida no tenía nada que envidiar a su falso guión.
Hace unos meses, cuando me preguntaban si existían los imposibles, yo les contestaba que no, porque para mí era realidad lo que otros llamarían utopía.
Y así fue como descubrimos que los mejores sueños se tienen despiertos, pero cómo no, la vida ha venido a pedir cuentas, y nuestro sistema besonómico, para nada deficitario, se ha desplomado sin que nadie nos ofrezca rescate. 
Hace unos meses, cuando me preguntaban cuándo te conocí, yo les contestaba que no te conocía, no del todo, y que además, eso era lo que más me gustaba, porque cada día tenía que descubrir una nueva manía de las tuyas, como que te gusta ver series abrazados en la cama, que te pone nervioso que no les haga caso y te mire ti en vez de a ellas, que odias que te toquen la muñeca por el echo del contacto con las venas, o que a pesar de hacer frío siempre tienes que llevar manga corta. 
Pero ahora, he aprendido que me merezco mucho más de lo que antes creía, que a veces valoramos más lo que no hacemos, y que nos mintieron cuando nos dijeron que soñar era gratis, porque al final, la realidad viene a cobrarte un par de hostias.
He aprendido que levantarse tras la caída no es un deber, sino una necesidad. Y que no son los labios quienes echan de menos los besos, sino los besos quienes extrañan tus labios.
Porque ahora soy yo la que ha escrito una nota, y la he dejado en la puerta de casa, y pone "Cielo, salí a ver como era la vida sin ti. Y desde entonces, no he vivido. Vuelve. Posdata: Por ahí lo llaman amor, pero yo le he puesto otro nombre, el tuyo, y espero que no te importe."

Y todavía, no has vuelto...

sábado, 22 de marzo de 2014

Algo sobre mi...

No soy demasiado complicada y tampoco nada del otro mundo.
Soy de esas personas que apenas duermen y se pasan la noche mirando el techo tumbada en la cama, pensando.
De las que cuentan las rayas de las baldosas de la calle. D
e las que miran el cielo y dicen "Hoy no va a llover".
Y de las que disfrutan de la última onza de chocolate del paquete como si fuera la última en la vida.
No soy de las que ve el vaso medio lleno, ni medio vacío, porque sencillamente no creo que exista ningún vaso, y si lo hay, siempre me preguntaré porqué rayos es un vaso y no una copa o una maceta. 
Pertenezco a ese pequeño grupo de personas que a veces sonríen y no saben por qué. A ese grupo de personas que ponen la música a todo volumen cantan en la ducha.
Tengo la risa fácil y la lágrima aún más, aunque solo me permito llorar cuando nadie puede verme.
No me considero buena persona en absoluto, ni me veo guapa, ni me gusta creerme nada de eso.
Suelo soltar muchos disparates cuando me enfado, aunque en realidad la mayoría de lo que suelto no lo piense.
Nunca digo las cosas porque si, a no ser que se lo diga a la gente en la que no confío o que me ha fallado.
Soy cabezota, demasiado cabezota. Cuando algo se me mete en la cabeza no hay quien me lo quite.
Odio perder a la gente que he querido o en quien he confiado...
Me encanta abrazar y ser abrazada, me encanta sentirme querida.
También he tenido la típica sonrisa de tonta en la cara por alguien y se me ha acelerado el corazón de que he visto un mensaje suyo.
Creo que lo mejor que tengo en mi vida (a parte de mi familia), son mis amigos, que aunque son pocos, no los cambiaría por nada.
No tengo mucho que contar, soy una chica simple, alegre, con sus defectos e imperfecciones. Tan parecida a las demás adolescentes pero a la vez tan diferente...
No escucho las típicas bandas de chicos jóvenes, que son todo imagen para que a todas se les mojen las bragas, eso no va conmigo.
Yo soy más de las bandas de verdad, de las de antes, cuando la imagen no era lo importante , cuando lo realmente importante era la música, con eso se me mojan a mí...
Que si, que me encanta rock, pero eso no implica que me vista de negro o que sea una "rarita". Que yo también escucho otro tipo de música. 
Pero a diferencia de los otros tipos de música, el rock, es lo que hace que me sienta llena por dentro, que me sienta viva y sinceramente, no me importa lo que opine el resto de eso.
Tampoco soy una de las típicas chicas a las que se si les dices "princesa" les ves las braguitas por los suelos.
Me han prometido tanto que ya no creo a las palabras, creo a los hechos.
No soy de las que sueltan "te quiero" a la primera de cambio, si quieres que esas palabras salgan de mi boca te las tienes que ganar. No digo lo que no siento.
Me encanta escuchar música a todas horas, cuando estoy mal ella es mi terapia.
Pienso que la música lo arregla todo, así que si me quieres enamorar, ponme un poquito de rock y alegra a mis oídos ;D